La ola de frío arrecia en Europa y, una vez más, Rusia aprovecha la ocasión para apretar las tuercas a la Unión Europea, reduciendo, o cortando, el suministro de gas.
Es muy probable que Gazprom no tenga capacidad de suministrar la demanda de Rusia y la de todos sus clientes del resto de Europa, en la situación de demanda punta derivada de la ola de frío actual.
Ante esta eventual situación de falta de capacidad, nada mejor que poder declarar una “fuerza mayor” amparada en la más que previsible negativa de Ucrania a aceptar sus condiciones: aumento de precio por encima de los de mercado para el gas que vende Rusia a Ucrania y mantenimiento de los precios de transporte que paga Rusia a Ucrania, en este caso también por debajo de lo que serían unos precios de mercado razonables.
La empresa rusa Gazprom dispone de los días que dura la ola de frío para llegar a nuevos acuerdos con Ucrania, al coste, no muy elevado para ella, de perder los ingresos por las ventas de gas de unos pocos días (que seguramente será inferior a las indemnizaciones que tendría que pagar por incumplir las entregas previstas en sus contratos, si no hubiera fuerza mayor)
También, previsiblemente, llegará a acuerdos con muchos otros países que no son de la UE, precisamente aquellos que todavía están pagando precios muy bajos por el gas que reciben de Rusia, para llevar, más pronto que tarde, los precios actuales a los precios de mercado que la empresa rusa desea.
De paso, presionará a los países de la UE para que fuercen a Ucrania a llegar a un acuerdo con Gazprom, antes de que la reducción de la llegada de gas ruso les obligue también a restringir el consumo y les dará una muestra práctica del alcance real de la vulnerabilidad que la UE tiene con el suministro de gas.
Mientras, las empresas gasistas europeas miran para otro lado, hacen como que no les afecta y, con el lobby que pueden, aconsejan a sus gobiernos, mientras esperan que todo ello repercuta en un aumento del precio del gas para los consumidores y, por tanto, de sus beneficios.
Los gobiernos europeos, en cuanto pase la ola de frío y desaparezca la posibilidad de cortes de calefacción para sus ciudadanos, harán, una vez más, como si no pasara nada, y la Comisión de la UE, vista la negativa del Consejo, seguirá caminando a paso de tortuga en la creación, de verdad, del Mercado Único Europeo del Gas Natural.
A modo de recordatorio, repito parte de lo publicado por la Comisión en su libro verde sobre la Estrategia Europea para una energía Sostenible, competitiva y segura, publicado en mayo de 2006:
“Establecimiento de una Política Energética Exterior común que permita hacer frente a los retos de los precios cambiantes, del aumento de la dependencia de las importaciones, del fuerte incremento de la demanda global de energía y del calentamiento de la biosfera. La política común tiene que estar claramente definida y defendida de forma unitaria a nivel nacional y comunitario. Para ello la Comisión propone:
- Identificar las prioridades europeas para la construcción de la nueva infraestructura necesaria para la seguridad del suministro energético a la UE.
- Desarrollo de un Tratado Paneuropeo de la Comunidad Energética.
- Nuevo sistema de cooperación energética con Rusia.
- Nuevo mecanismo comunitario de reacción rápida y coordinada ante eventuales situaciones que tengan un impacto relevante sobre los suministros a la UE.
- Profundización de las relaciones en el sector energético con los grandes productores y consumidores.
- Acuerdo internacional sobre eficiencia energética”
Parece claro que para los redactores del libro verde, lo que está ocurriendo ahora con el gas no constituirá ninguna sorpresa.
La pregunta a los gobiernos de la UE es:
¿Qué se ha hecho, durante estos dos años y medio, para evitar, o al menos paliar, estas situaciones?
Y la respuesta es muy clara:
Nada, porque hay que preservar los intereses, muy superiores, de las empresas gasistas incumbentes en los países que bloquean el avance: (Gaz de France en Francia, Eon en Alemania, ENI en Italia, y Gas Natural en España)
No hay comentarios:
Publicar un comentario