miércoles, 14 de enero de 2009

El problema financiero en España

Estoy convencido de que la escasez de financiación será, de lejos, el factor que más influya para que la actual situación económica se dilate durante varios años.

España es un país que, aunque parezca mentira, todavía gasta más de lo que produce, lo que le lleva a aumentar permanentemente su deuda con el exterior.

Sin embargo, la percepción del sistema financiero internacional es que España, como país económico, ya no es un pagador tan seguro como lo era, percepción que se basa en los siguientes criterios:
- El Estado ha pasado, de forma muy brusca, de un superávit en 2007 del orden del 3% a un déficit en 2008 también del orden del 3% y para 2009 el ministro Solbes sólo se atreve a anticipar un aumento relevante.
- El sistema financiero español, se las ve y se las desea para poder hacer frente al vencimiento de los créditos que ha recibido, inicialmente por su elevada exposición a inversiones inmobiliarias de dudosa, cuando no de imposible, realización a precios que permitan cubrir los costes, causa a la que ahora se añade el crecimiento en cascada de los impagos en las Pymes, que arrastran unas a otras.
- Las empresas están reduciendo su actividad obligadas, además de por la caída de la demanda, por la escasez de crédito de ellas mismas o de sus clientes, lo que está obligando a cerrar a muchas de ellas.
- Los autónomos tienen los mismos problemas de las Pymes pero aún más acusados.
- Las familias, tradicionalmente muy poco morosas con los créditos, especialmente con las hipotecas, sufren el aumento del paro, que les deja sin recursos para hacer frente a sus gastos fijos.

Antesdeayer, Standar&Poors anunció la posible revisión, a la baja, del rating del Reino de España. Si en las próximas semanas España pierde la máxima calificación, poco tardarán las otras agencias de calificación en iniciar el mismo camino y los mercados financieros ya han empezado a descontar esa posibilidad aumentando el diferencial de los bonos españoles respecto a los alemanes.

Los que no quieren ver la realidad, se basan en el hecho de que el Euribor está bajando, con lo que aunque el diferencial del bono español aumente, los tipos de interés seguirán siendo moderados tanto en términos absolutos como comparados con la inflación.

Pero el problema de la financiación de las actividades económicas en España no es, ni será en los próximos años, el tipo de interés del euro ni de los bonos españoles, sino la escasez de crédito que impedirá la financiación de muchos proyectos, tanto de inversión como de actividad empresarial o profesional.

Además, el creciente déficit público limitará aún más la cantidad de crédito disponible para financiar las actividades privadas, con lo que se volverá a poner de moda la frase “conceder un crédito” en el sentido de concesión graciosa que tenía durante el franquismo, cuando las influencias políticas eran la llave del acceso a la financiación.

Sin financiación suficiente para la actividad empresarial privada, la recuperación será mucho más lenta, con lo que también será más lenta la reducción de la enorme cantidad de dinero que bancos y cajas tienen inmovilizado en propiedades inmobiliarias, adquiridas a cambio de las hipotecas que en otro caso serían fallidas, pero que son de difícil venta a los precios nominales de mercado, que las entidades financieras defienden con uñas y dientes para no tener que declarar importantes pérdidas, aunque sea a costa de paralizar el mercado inmobiliario.

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