martes, 24 de marzo de 2015

La Renta Básica (posibles fuentes de financiación)





Sin duda alguna, el nudo gordiano de la RB es la dificultad para financiarla. También en este aspecto tan importante seguiré el hilo del relato de Daniel Raventós, aunque como es lógico, haré especial énfasis en los aspectos en que no esté de acuerdo.

La idea básica es obtener financiación primero por la anulación de todas las prestaciones monetarias no contributivas a las que sustituirá la RB.

A continuación, hay que ampliar las fuentes de financiación mediante un aumento de la recaudación impositiva. Raventós propone hacer una modificación muy relevante del impuesto sobre la renta, dejando en principio como están la mayoría de las otras figuras impositivas aunque propondría algunos aumentos impositivos así como nuevos impuestos para cuadrar las cifras.

Las partidas concretas que en la propuesta de Raventós servirían para financiar la RB serían:

1. Prestaciones públicas en dinero
         Pensiones contributivas
         Pensiones no contributivas y asistenciales
         Prestaciones de desempleo contributivas
         Subsidio de desempleo
         Subsidio agrario del PER
         Rentas mínimas de inserción CC.AA.
         Incapacidad laboral transitoria
         Indemnizaciones por despido (SEEPROS)
         Asignaciones familiares
         Becas MEC
         Clases pasivas (pensiones funcionarios)
         Renta activa parados larga duración        
         Subida pensiones mínimas

2. Otras partidas de gasto público
         Políticas activas de empleo
         Formación laboral
         Servicios sociales
         Administración de protección social(SEEPROS)
         Subvenciones a enseñanza privada
      Subvenciones a la contratación laboral (bonificaciones cuotas SS y       ayudas a la contratación)
         Otras subvenciones a empresas
         Compensación a empresas eléctricas
         25% de ayudas agrícolas de la UE
      25% del gasto farmacéutico (genéricos, control precios y beneficios, etc.)
         Gasto militar total

3. Otros fondos
         Excedentes de la Seguridad Social
         Deuda de empresas con la SS
     Incremento de ingresos de la SS por unificación de topes de cotización y acercamiento bases-salarios reales
         Excedentes del INEM
         Posible ahorro en salarios de empleados públicos (10%)
         Posible ahorro en lucha contra la delincuencia, justicia, cárceles,
         Reducción del 10% en intereses deuda pública

4. Ingresos fiscales
         Gastos fiscales (deducciones, desgravaciones, exenciones, etc.)
         Afloramiento de fraude fiscal
         Incremento de ingresos por emergencia de economía sumergida
         Nuevo impuesto del 1% sobre transacciones financieras
         Nuevos impuestos ecológicos
         Incremento del IVA
         Impuesto del 5% sobre las grandes fortunas
         Impuesto del 5% sobre fondos de pensiones privadas
         Impuesto del 15% sobre gasto en prejubilaciones de grandes        empresas con beneficios
         Impuesto sobre empresas privatizadas (windfall tax)
         Impuesto del 10% sobre consumo de alcohol y tabaco
         Impuesto del 10% sobre gasto en juego
         Impuesto 10% sobre gasto en prostitución

Esta lista tiene algunos conceptos muy claros, otros interesantes y algunos que están obsoletos (la lista tiene más de 15 años y algunos aspectos han cambiado de forma muy relevante) pero hay que destacar los que simplemente son injustos.

En el grupo de los conceptos injustos están las líneas de prestaciones contributivas (pensiones, prestaciones de desempleo e ILT) Parece difícil justificar a quien ha pagado durante años para tener derecho a ellas que se las expropien sin compensación alguna. Pero no acaban aquí las injusticias, siempre en opinión del autor, porque también proponen la desaparición de las becas de estudio, de las subvenciones a la enseñanza privada, de las políticas activas de empleo y de la formación laboral y, en los aspectos sanitarios, la eliminación del 25% del gasto farmacéutico. También proponen un impuesto del 5% sobre los fondos de los planes de pensiones privados y un impuesto no determinado sobre las empresas privatizadas.

Hay algunas partidas que desaparecen por motivos ideológicos, como el 100% del gasto militar, el 10% de los intereses de la deuda pública o la reducción del 10% de la retribución a los empleados públicos.

Asimismo, se proponen aumentos de impuestos sobre el valor añadido (1%) sobre el consumo de alcohol y tabaco (10%), sobre el importe de las prejubilaciones en grandes empresas con beneficios (15%) y la creación de nuevos impuestos sobre las transacciones financieras (1%) sobre la prostitución (10%) sobre el juego (10%) y sobre las grandes fortunas (5%)

Merece la pena comentar en detalle la modificación del IRPF, que pasaría a ser un impuesto muy sencillo de calcular para cada persona:

La RB sería la única renta exenta de IRPF y el resto se gravaría con un tipo único, el que fuera necesario para cubrir todo el gasto público incluida la RB. En algunos trabajos posteriores se apuntan tipos que van desde un mínimo del 42% a un máximo del 50%. No hace mucho, se pudo escuchar al Sr Raventós la posibilidad de poner tres tramos de IRPF para moderar la progresividad a las rentas no muy superiores a la RB, aspecto que como se verá a continuación es más que importante si se desea disponer de una propuesta presentable al conjunto de la sociedad.

He considerado conveniente hacer unos ejercicios ilustrativos, para dejar claro cómo afectarían la RB y los cambios impositivos propuestos a ciudadanos tipo con rentas moderadas y medias, ya que las declaraciones de Raventós parecen muy optimistas cuando afirma que con una renta básica de 650 euros al mes (12 pagas) el 70% de la población mejoraría su renta disponible, el 15% quedaría más o menos igual y sólo el 15% de más renta se vería perjudicado con una presión fiscal muy superior.

Los resultados que he obtenido son los siguientes:

Las personas que obtengan rentas de trabajo de 21000 euros brutos al año apenas se verían afectadas, siempre que las rentas provengan de rendimientos de trabajo o asimilados, ya que si una parte de sus rentas provienen de rendimientos financieros o de alquileres de vivienda, resultarían perjudicadas.

Por encima de esta cantidad, todos los contribuyentes se verían perjudicados de forma creciente, aunque a medida que aumente la renta el esfuerzo adicional será más moderado ya que el tipo marginal propuesto es parecido al tipo marginal máximo del IRPF vigente.

A efectos meramente ilustrativos, he realizado el mismo cálculo para un contribuyente que obtenga rentas de trabajo por un importe equivalente a la pensión máxima actual (35674 € brutos al año). El resultado es que la aplicación del nuevo sistema le llevaría a tener una renta después de IRPF inferior a la actual en 3550 euros anuales y un aumento del 10% en su tipo impositivo medio.

Si se llevara a cabo la propuesta de que las pensiones contributivas absorbieran la RB, el pensionista que cobrara 21000 euros brutos al año (14 pagas de 1500 euros brutos) y que seguiría ingresando la misma cantidad bruta al año, pagaría por IRPF la cantidad adicional de 3866,49 euros al año, lo que supone un incremento de su tipo medio de impuesto del 18,4%. En el caso del contribuyente con unos ingresos brutos equivalentes a la pensión máxima, si fuera realmente pensionista, perdería casi 3900 euros adicionales por el hecho de serlo, con lo que su tipo medio de IRPF habría aumentado en 21 puntos porcentuales. Realmente no parece muy afortunado pedir un esfuerzo fiscal de ese calibre a los pensionistas que, casi en bloque, pasarían a formar parte de los perjudicados por ser muy ricos.

La consecuencia lógica de todo este ejercicio es que para poder implementar la RB es necesario aumentar previamente los ingresos públicos por otras vías o, alternativamente, reducir el gasto público, para lo que la única vía razonable es reducir drásticamente la corrupción, el despilfarro y la mala gestión de los dineros públicos.

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