Los últimos datos disponibles del Banco de España
de la deuda española con el exterior se refieren a finales del primer trimestre
de 2014. Los En estos datos se refleja la ruptura de la tendencia al descenso
de la deuda iniciada hacía dos años, aunque lo cierto es que la deuda total
registrada ha sido la tercera más baja desde el cuarto trimestre de 2008,
trimestre en el que fue prácticamente igual a la actual.
Tras este aumento, la deuda externa total a largo
plazo era, a finales de marzo de 2014, de 1,67 billones de euros, cifra que por
otra parte no está muy lejos de la de septiembre de 2007 (1,54 billones)
momento en el que se redujo drásticamente el ritmo de incremento de los
préstamos del exterior a los agentes españoles, y que por ese motivo se puede
considerar como el inicio de la crisis que todavía padece España.
La evolución de este importante indicador se puede apreciar de forma muy
intuitiva en la gráfica siguiente, en la que se presenta la variación de la
deuda total española con el exterior en los cuatro trimestres anteriores al
trimestre de referencia.
Como se puede apreciar en la gráfica anterior, desde el
año 2000 la economía española venía aumentando cada año su deuda externa total
en unos cien mil millones de euros anuales. Esta cifra ya era muy elevada,
porque este incremento de deuda se dedicaba en su mayor parte al gasto o a
inversiones muy poco o nada productivas, lo que de hecho suponía que el país
estaba viviendo muy por encima de sus posibilidades (en una cuantía aproximada
al 10%)
En 2004 la deuda externa aumentó en casi ciento
cincuenta mil millones y esta cifra siguió aumentando año a año hasta llegar a
un máximo de doscientos sesenta y cinco mil millones de euros en 2005 seguidos
de doscientos veinticinco mil millones de euros en 2006 (siempre con datos
referidos a la variación entre el primer trimestre de un año respecto del mismo
trimestre del año anterior) A partir de 2007 el incremento anual se redujo
drásticamente (hasta 100.000 millones en 2008 y 80.000 millones en 2009. En 2010
por primera vez se redujo la deuda (en 75.000 millones) en 2011 volvió a
aumentar en una cifra similar y en 2012 y 2013 se ha vuelto a las reducciones
en una cuantía de 50.000 y 60.000 millones respectivamente.
La variación registrada en el
conjunto de los cuatro últimos trimestres (63.238 millones de euros,
equivalentes al 3,6% de la deuda total de un año antes) ha sido muy distinta en
cada uno de los sectores considerados: las Administraciones Públicas han
registrado en un año un incremento del 26,9% en su deuda externa, el conjunto de
las instituciones financieras la han disminuido en el 17,0%, y el resto del
sector privado (empresas no financieras y familias) ha registrado una caída del
2,4%. Sin embargo, debe hacerse notar que una parte decreciente, pero no
claramente conocida, de la deuda externa de las entidades financieras, se
emplea en adquirir deuda pública española, motivo por el que no es fácil saber
en que medida las instituciones financieras han reducido realmente su deuda ni
que parte de la deuda pública española se ha derivado a prestatarios externos.
Lo que si es claro es que, respecto a un año
antes, el endeudamiento exterior conjunto de las administraciones públicas y
del sistema financiero ha disminuido en unos 40000 millones de euros, lo que es
una buena noticia.
Los problemas
que quedan por resolver en la economía española no son pocos, y a pesar de
ello, España deberá seguir reduciendo durante muchos años su deuda con el
exterior, lo que significará necesariamente que, mientras exista además un
déficit público relevante, podrá contar para la financiación de la economía
sólo con una pequeña parte del ahorro interior, y esta escasez de financiación
será un freno para el incremento de la actividad económica.





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