domingo, 16 de junio de 2013

Reforma de las pensiones de 2013 (III) Posibles soluciones



Como el problema es un problema de déficit, la solución se puede buscar por la vía del aumento de los ingresos, de la reducción de los gastos o, lo que parece en principio más razonable, de una mezcla de ambas cosas.

Dado que hay bastantes aspectos tanto en la partida de ingresos como en la de gastos, es conveniente pasar revista a todas las partidas que sean relevantes y analizar para cada una de ellas si es posible modificar el importe que suponen y, en caso afirmativo, valorar la cuantía en que razonablemente se podría modificar.

a) Posibles fuentes de aumento de ingresos del sistema de pensiones:

-  Aumento del número de cotizantes. Es la opción que prefiere todo el mundo, aunque cada nuevo cotizante suponga a largo plazo un nuevo receptor de pensiones, pero ya se sabe que todos tendemos a valorar mucho más el dinero que se ingrese a corto plazo que el pago que haya que hacer a largo plazo. En cualquier caso el aumento del número de cotizantes vendrá dado por la evolución del empleo, motivo por el que no se puede ser especialmente optimista porque, a pesar de lo que dicen los gobernantes, actuales y potenciales, la mayor parte de sus políticas van encaminadas a desincentivar el trabajo, ya sea por cuenta propia o por cuenta ajena.

- Incremento de las bases de cotización. Es una opción que parece descartada, más que nada porque su eventual incremento muy probablemente reduciría el número de cotizantes en mayor proporción que el aumento de las cuotas.

-  Complemento de los ingresos por cotizaciones con aportaciones de los PGE. Opción que proponen algunos partidos de izquierda que lo que hace es desplazar una parte de la carga de las pensiones hacia el conjunto de la sociedad. En mi opinión, si se acudiera a esta forma de financiación por un importe relevante, se estaría desvirtuando el sistema de pensiones al quitarle la deseable relación equitativa entre importes cotizados y pensiones a recibir.

Cuestión distinta es que sea no sólo conveniente sino necesario, que las pensiones no contributivas sean pagadas por los PGE, y que sería bueno que se les cambiara el nombre para no inducir a errores.

-  Complemento de los ingresos con emisiones de deuda pública. Es una opción parecida a la anterior, pero peor todavía porque al diferir su pago será más apetecible para los políticos que sólo se fijan en resolver el problema a corto plazo aunque sea creando uno mucho mayor a medio o largo plazo. Se les conoce por sus afirmaciones del tipo "cueste lo que cueste" (que casi siempre termina resultando carísimo) o del tipo "su financiación no presenta ningún problema porque se hace con cargo al déficit" como si la deuda pública emitida para pagar un déficit no se tuviera que pagar nunca.

b) Posibles vías de reducción de los gastos del sistema de pensiones:

-  Reducción del importe de las pensiones nuevas. Para conseguir la reducción del importe de las nuevas pensiones hay a su vez varios mecanismos complementarios:

Aumento de la edad efectiva de jubilación, ya en proceso tanto por la vía del aumento de la edad mínima de acceso a la pensión como de la edad habitual de hacerlo, proceso que en el futuro se puede hacer más intenso y también más rápido.

Ampliación de la parte de la vida laboral a tener en cuenta para cálcular la pensión, también en proceso, que más bien pronto que tarde terminará por abarcar la totalidad de la vida laboral.

Reducción del coeficiente empleado para calcular el importe de cada nueva pensión a partir de la base resultante de la vida laboral considerada. Esta vía todavía no se ha planteado.

Reducción del importe de la pensión máxima. Tampoco se ha planteado todavía y, en mi opinión, es muy difícil que se plantee en el futuro, dado que también afectaría a las pensiones de todos los parlamentarios que tendrían que votar la ley que lo cambiara.

Aplicación del llamado factor de equidad intergeneracional incluido en el informe de los expertos que, en pocas palabras, consiste en reducir cada año el importe de cada nueva pensión en la misma proporción en que haya aumentado la esperanza de vida al jubilarse, respecto a la del año que se tome de base (en el informe se propone que el año de base sea 2014) Los expertos han incluido los resultados que, aproximadamente, es el 0,7% anual acumulativo, como se aprecia en el gráfico siguiente:

- Reducción de la revalorización de las pensiones existentes en cada momento. Esta vía, también incluida en el informe de los expertos, se basa en permitir que las pensiones ya existentes se revaloricen cada año sólo en la medida en que los gastos totales del sistema, una vez revalorizadas las pensiones, no crezcan por encima del importe que aumenten los ingresos.

El informe de los expertos dedica mucho esfuerzo para convencer a quien lo lea de que, bajo determinadas circunstancias económicas, es posible que aumente el importe de cada una de las pensiones existentes. Pero todo apunta a que, en los próximos años, el sistema que proponen los expertos daría como resultado una reducción de las pensiones existentes en moneda corriente.

Sin embargo, los políticos no están dispuestos a jugarse los votos de los pensionistas y de las personas que necesitan la pensión de otros para llegar a fin de mes, llevando a cabo la reducción de las pensiones existentes el mismo año en que haya elecciones, por lo que, casi con certeza, incluirán una cláusula de salvaguardia que garantice que en el peor de los casos las pensiones se limiten a quedar congeladas (por otra parte hay expertos constitucionalistas que creen que la reducción del importe de las pensiones previamente concedidas o revisadas sería inconstitucional)

Ya están preparando el aparato propagandístico para anunciar a bombo y platillo que la pensión media sí que subirá en términos corrientes, cosa que será cierta ya que la pensión media de los nuevos pensionistas que se incorporan cada año es superior a la pensión media de los que dejan de cobrarla por fallecimiento.

-  Reducción del importe de las pensiones existentes derivada del trabajo voluntario de algunos pensionistas y del retraso voluntario de la edad de jubilación. Estas fuentes de reducción de costes, a la vez que de aumento de la recaudación de impuestos, son dos vías que los políticos se niegan a promover seriamente, aunque las anuncien periódicamente a bombo y platillo.

Para que estas opciones fueran efectivas habría que cambiar la actual normativa (que las penaliza excesivamente cuando directamente no las prohíbe) por otra que supusiera un reparto equitativo de los beneficios derivados de esa decisión entre el pensionista que decide trabajar, parcialmente o a tiempo completo, y el conjunto de la sociedad, a través de la modificación de los ingresos y pagos de pensiones e impuestos.

Aunque esta opción no les guste nada a los políticos, y mucho menos a los sindicalistas, porque hacen, equivocadamente, la ecuación (1 pensionista más trabajando = 1 joven más en el paro), en el futuro será una de las opciones obligadas para mejorar el equilibrio del sistema de pensiones y para permitir que no pocos pensionistas salgan de la miseria.

En resumen, si se quiere que la reforma que finalmente se lleve a cabo suponga un paso decisivo en el reequilibrio del sistema de pensiones, ésta deberá tener algunos elementos adicionales a los definidos por el equipo de expertos, aunque algunos de esos elementos hayan sido apuntados en su informe, para enseguida dejarlos al albur de las decisiones políticas que tomen los responsables parlamentarios.

sábado, 15 de junio de 2013

Reforma de las pensiones de 2013 (II) Planteamiento del problema

El Grupo de expertos ha hecho público el informe que ha preparado, sin que haya sido aprobado por unanimidad. En su presentación hace un planteamiento del problema limitado al encargo recibido que es muy concreto pero obviamente incompleto: Desarrollar un factor de sostenibilidad para el actual sistema de pensiones.

La sociedad española se enfrenta efectivamente a un gran reto a medio y largo plazo, porque el actual sistema de pensiones es sencillamente insostenible en sus términos actuales, ya que si no se realizaran cambios muy relevantes, el sistema tendría déficit todos los años a partir de ahora y al menos durante tres décadas, y además ese déficit sería tan importante que en menos de una década acabaría por ahogar la economía del país.

Las causas que son relevantes para que sea inevitable, o en su caso más intenso, el déficit crónico y creciente del sistema de pensiones (siempre partiendo de la base de que no se modificara el sistema actual) son las siguientes:

a) Causas estructurales positivas para la sociedad
-  El notable aumento de la esperanza de vida al alcanzar los 65 años, como se puede apreciar en el gráfico siguiente:

b) Causas estructurales negativas para la sociedad
-  La llegada a la edad de jubilación de las cohortes del baby boom Contrariamente a lo que dice el informe de los expertos, el baby boom empezó en España en los primeros años 50, por lo que su efecto se empezará a notar a partir de 2015 y los efectos no terminarán hasta el año en que se jubilen los nacidos en 1983 (2050 si no se aumenta más la edad de jubilación)
  Aunque el gráfico siguiente pueda sugerir algo distinto, la realidad es que el número de jubilaciones que se han producido en los últimos años tienen unos datos irregulares debido tanto a los efectos de la guerra civil, (que dio lugar a unos años con menos nacimientos, con la excepción de los dos posteriores al final de la contienda, y con una mortalidad infantil muy superior, cifra agravada por la simulación de nacimientos de niñas para aumentar el número de personas a incluir en las cartillas de racionamiento mientras esta existió) como al notable incremento de las jubilaciones anticipadas en los últimos años, que han coincidido con el momento en que la sociedad intuyó que las pensiones futuras serían menores que las presentes.

-  La estructura de la asignación actual de nuevas pensiones que es más generosa con aquellos que han cotizado menos años y con los que lo han hecho por bases inferiores durante la primera mitad de su vida laboral y han cotizado por bases superiores durante los últimos quince años de cotización.
-  El incumplimiento del criterio básico de que las pensiones no contributivas y los complementos para que las contributivas más bajas alcancen la cuantía mínima sea financiado con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y no con cargo a los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social.
-  La negligencia política de los parlamentarios de las últimas legislaturas, que tendrían que haber abordado la reforma como muy tarde en 1996, momento en que la situación económica inició un ciclo de crecimiento que si hubiera sido aprovechado de forma correcta, habría permitido evitar la necesidad de tener que abordar la reforma en medio de la peor crisis económica de la democracia y con la necesidad de un ajuste mucho más severo. 

c) Causas coyunturales positivas para la sociedad
-  El único aspecto coyuntural que ayudará, y que muy probablemente será definitivo para que la reforma se lleve a cabo más pronto que tarde, es la exigencia de la Unión Europea de que en España se lleve a cabo una reforma que garantice la sostenibilidad del sistema de pensiones a medio, largo y muy largo plazo.

c) Causas coyunturales negativas para la sociedad
-  La profunda crisis económica existente, que hará mucho más duros los sacrificios que se tengan que realizar.
-  La eventual ausencia de consenso, al menos entre el PP y el PSOE, para abordar la reforma de una forma seria y razonable, sin poner por delante sus respectivas expectativas electorales.
-  La actitud de los principales sindicatos, contraria a admitir la realidad y proclive a dejar la reforma para el futuro, cuando ya sea inevitable, a pesar de que entonces la repercusión para toda la sociedad sería muchísimo más dura. 

La reforma que se lleve a cabo deberá contener algunos elementos adicionales al factor de sostenibilidad que finalmente apruebe el Parlamento.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Reforma de las pensiones de 2013 (I) Introducción



La prensa se ha hecho eco estos últimos días del fracaso del Grupo de 12 expertos que están estudiando la reforma de las pensiones, en lo que se refiere a aprobar un informe con el que estén de acuerdo la totalidad de sus miembros.

Al parecer, el único aspecto fundamental en el que están todos de acuerdo es la falta de sostenibilidad del sistema actual. De seguir sin modificaciones, en 2019 se agotaría el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, por lo que ese año sería el límite para la entrada en vigor de la necesaria reforma que equilibre a medio y largo plazo la caja de las pensiones.

La mayoría de los expertos, nueve, consideran que la reforma se debe basar, sobre todo, en el adelanto a 2014 de la puesta en funcionamiento del llamado factor de sostenibilidad, que sustituya al actual criterio (incumplido parcialmente en los dos últimos años) de revalorización de cada una las pensiones en, al menos, la inflación medida con el IPC. la Reforma aprobada, con consenso, en 2011 prevé su aplicación a partir de 2027.

Los otros tres expertos, que representan a cada uno de los dos mayores sindicatos y al PSOE, consideran que hay otras alternativas para equilibrar los ingresos a los gastos. Estas alternativas son la emisión de deuda pública para sufragar el déficit o que los PGE financien la cantidad necesaria para llegar al equilibrio.

Otros aspectos relevantes incluidos en el borrador de informe de los expertos son los siguientes:

-  Las pensiones asignadas en cada momento no podrán reducirse en valor nominal ya que, al parecer, hay razones para pensar que no lo permite la Constitución (aunque algunos expertos se inclinan por garantizar este aspecto solo hasta 2019) con lo que el límite estaría en la congelación de su importe bruto, lo que deja abierta la puerta a la reducción de su poder adquisitivo por la inflación y por el aumento de los impuestos que deban pagar los pensionistas.
-   La edad de jubilación debe adaptarse a la evolución de la esperanza de vida, que crece al ritmo de un año cada seis.
-  El importe de las nuevas pensiones se calculará aumentando de forma progresiva, pero relativamente rápida, el número de años de cotización a tener en cuenta, hasta llegar a la totalidad de la vida laboral, y también se aumentará el tiempo mínimo cotizado necesario para alcanzar la pensión máxima.

El informe debería enviarse al Pacto de Toledo el 1 de junio a más tardar, plazo que se sobrepasará en algunos días. De lo ocurrido en las discusiones del grupo de expertos cabe esperar que, en esta ocasión, la reforma se apruebe en la Comisión del Pacto de Toledo sin el consenso de los dos principales partidos políticos por primera vez.

En sucesivas entradas iré desarrollando los principales aspectos de la reforma que se avecina, que sin duda significará un antes y un después para el sistema español de pensiones.     

miércoles, 22 de mayo de 2013

Superávit de la balanza de pagos: Los brotes verdes del PP




En el pasado mes de marzo se consiguió, por primera vez desde que estos datos se publican, que la balanza de pagos comercial de España tuviera superávit. La noticia es buena, muy buena, porque es evidente que las exportaciones de bienes y servicios están aumentando, y lo hacen con mayor intensidad que en los países de nuestro entorno; signo inequívoco de que la competitividad española está aumentando a buen ritmo.

También se reducen las importaciones, aunque en este caso las causas son variadas:
- Una causa muy importante es la caída de la demanda interna, que lógicamente afecta también a la cantidad de bienes y servicios importados
- Otra causa, también importante, es la reducción de la demanda de energía, derivada tanto de la menor actividad del conjunto de la economía como del incremento de sus precios, especialmente para las familias.
   La tremenda dependencia que tiene España de las importaciones de energía ha hecho que su coste se haya reducido de forma espectacular en los primeros meses de este año, y muy especialmente en marzo y abril, por que se han unido los descensos de la demanda de energía primaria y de su precio internacional, con el aumento espectacular de la producción de electricidad eólica e hidráulica.
- Algo habrá influido también la sustitución en la demanda interna de muchos bienes y servicios del exterior por los equivalentes de producción nacional, debido a la mejora de la competitividad española ya mencionada. La utilización de la capacidad productiva instalada es muy baja y, por tanto, la inmensa mayoría de las empresas pueden aumentar de forma instantánea su producción si aumentan los pedidos.

Sin embargo el gobierno ha presentado la noticia, que insisto en que es muy buena, como el preludio de una nueva etapa en la que la balanza de pagos comercial tendrá superávit de forma habitual, y probablemente insistirá en este argumento cuando en abril muy probablemente se repita la situación de superávit.

Esta forma de presentar la noticia recuerda a los brotes verdes que hizo famosos la vicepresidenta económica del último gobierno socialista, porque no se ha hecho la menor mención al hecho de que en marzo, y también en abril, ha habido mucho más viento y también ha llovido mucho más, no sólo respecto a la media mensual desestacionalizada, sino también de lo habitual en marzo y en abril.

Es de esperar, en consecuencia, que a partir de mayo las balanza comercial vuelva a ser deficitaria y que el conjunto del año termine también con déficit. Pero hasta que eso ocurra, los portavoces del gobierno y del PP podrán exponer sus recién descubiertos brotes verdes.

¿No hubiera sido mejor explicar las perspectivas reales, dando el énfasis justo a la indudable mejora que el sector exterior está aportando a la evolución del PIB y a la balanza de pagos?

¿No debería el gobierno haber explicado también que la mejora de la competitividad se ha conseguido exclusivamente por la reducción de los costes salariales derivada tanto de la reducción de los salarios percibidos como del terrible aumento del paro?

¿Por qué el gobierno penaliza la electricidad generada en España y favorece a la importada, no cargándola con el impuesto del 7% que aquella tiene que pagar? ¿Por qué el gobierno abre la puerta a que se introduzcan normativas autonómicas que penalicen, o prohíban, el alquiler a turistas de las segundas viviendas de cientos de miles de familias que tantas divisas proporciona? ¿Creerá que hemos entrado en una etapa de superávit estructural de la balanza de pagos?

¿A que espera el gobierno para reducir los gastos socialmente improductivos de todas y cada una de las administraciones? 

viernes, 5 de abril de 2013

Mis propuestas para la nueva Ley Hipotecaria (IV) Anulación de las cláusulas abusivas más habituales en todos los contratos existentes



A fin de evitar que algunas entidades crediticias intenten mantener para todos sus clientes (o para algunos de ellos, en principio los más débiles o desinformados) las cláusulas existentes en los contratos actuales que la nueva ley declare explícitamente que son abusivas, la propia ley debería incluir el procedimiento de anulación explícita en todas y cada una de las hipotecas con deuda viva a su entrada en vigor, por mínima que esta sea, procedimiento que podría ser el siguiente:

- Redacción de un nuevo contrato hipotecario en el que exclusivamente se hayan eliminado las cláusulas abusivas, o se hayan sustituido por una nueva cuya redacción sea proporcionada de forma genérica, en el plazo de un mes desde la entrada en vigor de la ley, por el Banco de España, cuando la sustitución de la cláusula sea necesaria (por ejemplo la modificación del tipo de interés de demora) o simplemente conveniente para los intereses del deudor (por ejemplo las cláusulas de redondeo de los tipos de interés revisados)

- Inclusión, en dicho nuevo contrato, del nuevo cuadro de amortización, con los datos reales de los movimientos efectuados hasta la fecha de su elaboración y de las nuevas deudas resultantes una vez aplicados, en su caso, los nuevos valores de tipos de interés resultantes de la eliminación o modificación de las cláusulas abusivas y con los datos que resultarían a futuro en el caso de que el tipo de interés del momento de su elaboración se mantuviera invariable hasta la amortización total de la hipoteca.

- Obligación de las entidades crediticias de seguir este procedimiento en todas y cada una de las hipotecas con alguna deuda, con la consecuencia, penalizadora para la entidad que no lo hiciera en plazo, de no poder solicitar la ejecución hipotecaria por un plazo igual al número de días pasados entre la fecha límite marcada por la ley (seis meses tras su entrada en vigor) y la fecha en que realmente haya llevado a cabo de forma fehaciente la totalidad del procedimiento.

La consideración como cláusula abusiva de cualquier cláusula que no estuviera explícitamente incluida en la ley quedaría, en cada caso particular, a la decisión del juez competente, si bien una vez firme la decisión judicial, la entidad financiera correspondiente estaría obligada a la correspondiente modificación del contrato hipotecario de acuerdo con la sentencia.

Las modificaciones de los valores de la deuda, siempre favorables para el deudor, tendrían carácter retroactivo al menos hasta el 5 de abril de 1993 (o la fecha de la firma de la hipoteca si esta fuera posterior) que fue la fecha de entrada en vigor de la Directiva 93/13 de la CEE, o hasta una fecha anterior si la cláusula fuera abusiva desde el punto de vista de la legislación española anterior a la trasposición de la citada Directiva.