sábado, 4 de junio de 2011

La economía sumergida: comentarios a las conclusiones del estudio

No estoy de acuerdo con algunas de las conclusiones, lo estoy sólo parcialmente con otras y sólo me parece acertada la tercera. A continuación expongo mis razones.

1) Fuera cual fuese la evolución de la economía sumergida, los métodos empleados llevan casi necesariamente al incremento, ya que cualquier mejora en la productividad de cada sector sería considerada un aumento de la economía sumergida, porque se parte de las hipótesis falsas de que la estructura económica (en cuanto a la necesidad de inputs para cada tipo de bien o servicio producido) no varía de forma significativa en el periodo considerado, y de que las características de la economía sumergida son, como media, iguales a las de la economía oficial. Para que los modelos así concebidos dieran una reducción de la economía sumergida sería necesario que la reducción fuera, en la realidad, superior en términos absolutos al aumento de la productividad.

2) Por lo dicho en el punto anterior, es obvio que en una situación de fuerte aumento del crecimiento de la actividad económica oficial, unida a un incremento relevante de la productividad de cada sector, se llegará a un resultado de fuerte incremento de la economía sumergida calculada con esos modelos.

3) Yo sería aún más radical y diría que toda la economía sumergida es atribuible a motivos fiscales, si en la fiscalidad incluimos los costes de la burocracia impuesta oficialmente, ya que nadie se dedicaría a ocultar una actividad no delictiva si el declararla tuviera un coste nulo o muy reducido.

4) La cuantificación del “coste fiscal” de la economía sumergida realizada con el criterio de que la eventual aplicación de la imposición no repercutiría en el volumen de actividad, supone el uso de otra hipótesis falsa: que el aumento relevante de los costes de cualquier actividad no influye en la magnitud del mercado correspondiente, mucho más aún si se añade la hipótesis implícita de que el aumento de costes no se repercute en absoluto en los precios finales. Esto no significa en absoluto que haya que renunciar al afloramiento de la economía sumergida.

5) La aproximación a la cuantificación del volumen de empleo sumergido tiene los mismos defectos, ya que ni la estructura de los procesos tiene por que ser comparable en las economías declarada y sumergida ni, una vez mas, el aumento mas que relevante de los costes de un factor productivo dejaría de tener consecuencias relevantes en la cantidad empleada de ese factor tras el aumento de su coste. Esta conclusión, por otra parte, será usada por los políticos para justificar que el problema del paro no es tan agudo, ya que en realidad un número de personas superior al de parados estimados está, en realidad, trabajando en la economía sumergida.

En cuanto a la reflexión final, los autores consideran que en España hay tolerancia superior a la de los países de nuestro entorno (en cuanto a la existencia de actividades sumergidas) cuando la realidad es que si la economía sumergida es superior en un país que en otro, eso se debe sin duda alguna a que el sistema fiscal del primero es más injusto que el del segundo y no tanto a la cultura fiscal de ambos países, aunque, obviamente, la conciencia fiscal será mas baja en los países que padezcan un sistema fiscal mas injusto.

Si la economía sumergida supone a largo plazo un duro lastre para la economía española, afirmación con la que estoy totalmente de acuerdo, y los políticos tienen conciencia de ello, lo que deben hacer es cambiar el muy injusto sistema fiscal existente en España por otro mas justo, y con ello no me refiero a quitar ninguno de los impuestos principales existentes ni a introducir ninguno nuevo, sino a cambiarlos con el criterio general de que las cargas sean repartidas de forma equitativa y equilibrada.

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