miércoles, 18 de julio de 2018

Consulta pública de la UE sobre cambio horario

La UE ha puesto a disposición de todos los ciudadanos una encuesta para conocer su opinión sobre la conveniencia de mantener el cambio horario dos veces al año o suprimirlo.

Se puede responder hasta mediados de agosto y la dirección para acceder es:

https://ec.europa.eu/info/consultations/2018-summertime-arrangements_es

Yo estoy a favor de mantener el mismo horario todo el año, y en concreto mantener el actual horario de verano todo el año, ya que es el que permite disfrutar de más horas de luz al año mientras estamos despiertos, lo que redunda en un menor consumo energético en nuestros hogares.

Se pueden hacer comentarios de los motivos al final, con un máximo de 3000 caracteres, y piden que en la medida de lo posible se hagan en inglés, aunque también se pueden hacer en castellano.

Yo he añadido los míos en inglés, aunque su calidad lingüística sea mejorable, porque creo que será más fácil que alguien de la UE lo lea.

A continuación transcribo mis comentarios en las dos lenguas por si a alguien le interesa



Tengo 67 años, y cuando se introdujo el cambio en España (momento en que yo era estudiante universitario de Ciencias Químicas) lo cierto es que me acostumbraba a él el mismo día en que se producía y por tanto estuve de acuerdo con él ya que me creí el argumento de su conveniencia por ahorro energético, aunque no estudié a fondo si el pretendido ahorro energético era real o simplemente un engaño político para aumentar la conciencia de la necesidad  del ahorro energético ante el impacto de la subida del precio del petróleo de la época.

Con los años mi opinión ha ido cambiando de forma progresiva, primero cuando tomé conciencia de que el pretendido ahorro energético era una falacia, aunque sea cierto que el adelanto de la hora oficial respecto a la solar proporcione un ahorro energético relevante en la medida en que reduce el número de horas al año en que se duerme con luz solar y, por tanto, se reduce en el mismo número de horas el tiempo anual en que se está despierto cuando es de noche, que es la única fuente de ahorro energético posible por esta vía. Por este motivo, deseo para España, el país en que resido, que se mantenga todo el año el actual horario de verano.

En segundo lugar cuando al ir aumentando mi edad, ha ido aumentando progresivamente el número de días que necesito para que mi cuerpo se adapte al cambio horario, de forma que en la actualidad necesito entre dos y tres semanas para volver a dormir con normalidad con motivo de cada cambio horario, lo que supone que en la actualidad esta medida me supone cada año del orden de un mes de noches en las que no puedo dormir bien. Un precio demasiado alto por no obtener ningún beneficio económico ni de mejora del mercado único ni para la UE, ni para mi país ni para mi mismo.

Estoy totalmente de acuerdo con las ventajas económicas de tener dentro de la UE el máximo número de países con la misma hora oficial y creo también que no sería bueno que unos países cambiaran la hora dos veces al año y otros no, aunque soy partidario de derogar la obligatoriedad del cambio horario dos veces al año y, como no conozco la situación concreta de cada país en función de su latitud, y especialmente longitud geográfica, soy partidario de mantener la capacidad de cada Estado miembro de fijar su propio huso horario y, en caso de que no haya un consenso muy amplio, de dar libertad a los estados miembro para que decidan cambiar el horario dos veces al año o, por el contrario mantener todo el año el mismo huso horario.


I'm 67 years old, and when the change was introduced in Spain (when I was a university student of Chemical Sciences) the truth is that I got used to it on the same day it was produced and therefore I agreed with it since I believed the argument of its convenience for energy saving, although I did not study thoroughly whether the alleged energy saving was real or just a political trick to raise awareness of the need for energy savings in the face of the impact of rising oil prices at this time .

Over the years my opinion has been changing progressively, first when I became aware that the alleged energy saving was a fallacy, although it is certain that the advance of the official time with respect to the solar one provides a relevant energy saving just when it reduces the number of hours per year in which you sleep with sunlight and, therefore, the annual time you are awake when it is night is reduced by the same number of hours per day , which is the only source of energy savings possible by this way. For this reason, I wish for Spain, the country where I live, that the current summer time would  be maintained throughout the year.

Secondly, as my age increases, the number of days I need for my body be adapted to the time change has gradually increased, so now I need between two and three weeks to go back to sleep normally when each hourly change occurs, which means that at present this measure means to me each year of the order of a month of nights in which I cannot sleep well. A price too high for not obtaining any economic benefit or improvement of the single market neither for the EU, neither for my country nor for myself.

I fully agree with the economic advantages of having the maximum number of countries with the same official time within the EU and I also think that it would not be good for some countries to change the time twice a year and others not, although I am in favour of repealing the obligatory nature of the time change twice a year and, since I don't know the specific situation of each country according to its latitude, and especially geographical length, I'm in favour of maintaining the capacity of each Member State to set its own time zone and, in If there is not a very broad consensus, give freedom to member states to decide to change the schedule twice a year or, on the contrary, keep the same time zone all year.

viernes, 27 de octubre de 2017

En recuerdo a mi amigo Pepe Correas Veiga



Conocí a Pepe a finales de mayo de 1988. Hacía pocos días que yo había empezado a trabajar en Enagás y coincidimos en la inauguración de la planta de regasificación de Huelva.

Con su habitual simpatía y como el que cuenta algo muy sencillo, tuvo el detalle y la paciencia de explicarme la planta, añadiendo, como hacía siempre, un sinfín de detalles y anécdotas.

Desde entonces, nació entre nosotros una amistad que se ha ido haciendo cada vez más profunda, a pesar de las diferencias de nuestro carácter, de nuestras ideas y de nuestra forma de entender y desarrollar la vida. Sólo hay una cosa que no podré contar de Pepe, no porque sea un secreto o algo inconfesable, sino sencillamente porque no lo sé. ¿Cómo habría sido una pelea entre él y yo? Nunca la ha habido, sencillamente porque para mí era imposible enfadarme con él.

Aunque nuestras áreas de actividad profesional eran muy distintas, hemos tenido la posibilidad de colaborar muy estrechamente en varios proyectos. 

A pesar de que nunca tuvo en Enagás la promoción que habría merecido, porque la opinión que de él tenía la jerarquía no era demasiado buena, para mí ha sido un privilegio que colaborara conmigo. Su actuación en el proyecto de los gasoductos mixtos entre Enagás y Transgás fue clave para el éxito del proyecto y como prueba de que no soy el único que lo percibió así está el hecho de que, al final del mismo, la alta dirección de Transgás llegó a un acuerdo con Enagás para que ocupara el puesto de Director Técnico de la empresa portuguesa.

A su vuelta a España seguimos trabajando juntos, primero en Gas Natural, después en Repsol y finalmente de nuevo en Enagás. En esa última etapa también dimos en equipo, durante cuatro o cinco años, los cursos de la planta de regasificación en el ISE y, cuando ya ninguno de los dos trabajábamos en Enagás seguimos colaborando en toda una serie de pequeños proyectos que nos permitieron seguir siempre juntos en lo profesional.

En los aspectos personales también lo pasamos muy bien y siempre, cuando surgía la ocasión, ahí estaba Pepe, con su sonrisa permanente, dispuesto a echar una mano sin pedir nada a cambio. Solo la salud, que empezó a fallarle en el verano de 2015, fue la causa de que no hayamos podido terminar los últimos proyectos en que colaborábamos.

Pepe, con tu marcha dejas un vacío que no será fácil de manejar, pero siempre me acompañará tu sonrisa y el recuerdo de los mil y un consejos que en todos los aspectos me has ido regalando.
Como no podré encontrar un consejero como tú, me veré obligado a hacerte las consultas mientras duerma, de manera que, en mis sueños, seguiré contando con tu alegría, tu sencillez, tu sabiduría y tu amistad.

Hasta pronto, viejo amigo. ¡Nos seguiremos viendo!

lunes, 23 de octubre de 2017

Catalunya: pena i frustració



Potser els dos únics aspectes que comparteixi la majoria de la gent, una vegada s'aclareixi la situació a Catalunya, seran la pena i la frustració. La pena per la quantitat de danys que patirem la major part de nosaltres i la frustració perquè gairebé tots quedarem descontents pel resultat de la pèssima gestió dels polítics.
Intentaré reflexionar sobre alguns aspectes, els que considero més rellevants, incloent les opinions de les dues parts. No em situaré en una posició d'equidistància, perquè sóc partidari de la democràcia i, per tant, del compliment de la legislació vigent en els països democràtics, però si que intentaré posar-me en el lloc d'aquells independentistes que també són realment demòcrates, que crec que són molts més que aquells per als quals la democràcia és prescindible si s'oposa als seus interessos i que són els que tracten d'imposar una dictadura ultranacionalista.


Penes

Pena per la fractura social.- Pena molt més gran pels habitants de Catalunya, perquè la pateixen diàriament de forma més intensa, directa i indirectament, en la seva pròpia persona i en la dels seus propers. Una fractura que arriba a la marginació social, en tots els àmbits, de les persones que si no accepten aquests criteris per convicció, si més no, aparentin acceptar-los. En no pocs cercles de gent molt propera, famílies i nuclis d'amics, s'ha imposat el tabú de no parlar de l'assumpte, excepte quan tots els presents pensen en el mateix sentit, com a única manera d'evitar les ruptures afectives que ningú, o gairebé ningú, desitja.  En l'àmbit educatiu, inclosa l'educació primària, comença a establir-se com quelcom habitual l'assetjament per motiu del no independentisme, real o imaginari, dels alumnes o dels seus pares, amb la terrible novetat que s'incorporen com assetjadors alguns professors i que en no pocs casos les direccions dels centres prefereixen mirar a un altre costat o, fins i tot, acusar les víctimes de mentir sense abans haver-les tan sols escoltat. No som pocs els habitants d'altres zones d'Espanya que també sentim pena per la fractura social que suposa l'aplicació de prejudicis desfavorables a la generalitat dels habitants de Catalunya per part dels veïns d'altres llocs i viceversa.

Pena pel deteriorament de la economia.- Pena que també serà més acusada pels catalans, tot i que la majoria d'ells no s'ho esperessin fins fa molt pocs dies, perquè la propaganda oficial ho negava rotundament i havia imposat el criteri que no hi hauria conseqüències negatives. Malauradament ja són molts els residents catalans que comencen a témer pel seu lloc de treball o pel seu negoci, i molt em temo que aquesta situació seguirà empitjorant en els pròxims mesos. Pena menys acusada en els residents a la resta d'Espanya, segurament perquè també pensen que a ells no els afectarà negativament; però la realitat serà implacable i d'aquí a no gaire temps tots sabrem que el deteriorament de l'economia també s'ha estès a la resta d'Espanya, encara que no sigui tan profund com a Catalunya. No és cert que el que uns perdin el guanyin altres; en aquest cas la realitat serà que perdrem tots, uns més i altres menys, en realitat gairebé tots perquè, per variar, hi haurà una petitíssima minoria que es beneficiarà econòmicament de la situació.

Pena pel deteriorament de les llibertats.- Aquesta pèrdua es produirà en tots els casos, sigui quina sigui la solució política que al final s'apliqui, tot i que la pèrdua de llibertats seria molt més gran a Catalunya si triomfés l'independència, perquè el risc que el nou règim no compleixi els mínims d'una democràcia mitjanament acceptable és molt elevat, donat el criteri dels promotors actuals que la llei no els afecta a ells, ja que en cada moment poden decidir incomplir impunement qualsevol llei si no els hi agrada en aquell instant o en aquell cas concret. Però no serà gens sorprenent que a la resta d'Espanya també s'aprofiti la situació per donar una nova volta de rosca per a reduir, una vegada més, les ja minvades llibertats dels ciutadans d'a peu.


Frustracions
 
Frustració pel fracàs polític.- Per als independentistes suposarà una enorme frustració el previsible fracàs del "procés" i sigui quina sigui la solució, o no solució, política, serà una frustració que durarà dècades, probablement fins al proper intent que, previsiblement, succeirà en la segona meitat d'aquest segle. En el cas que l'intent actual triomfés, la frustració desapareixeria per a ells durant unes poques setmanes, potser uns pocs mesos; el temps necessari perquè prenguin consciència dels gravíssims danys socials i econòmics que s'estaran produint.

Frustració pel deteriorament de la economia.- També en aquest aspecte la frustració molt probablement serà més gran pels habitants de Catalunya, fins i tot en el cas que l'intent fracassi. Frustració que per no pocs dels partidaris de l'independència es veurà acusada per la absència de beneficis en forma de privilegis, a canvi de la pau social durant uns pocs anys (aquells que estan convençuts que en cas de fracàs de l'intent, Catalunya aconseguirà un tracte de favor respecte a la resta de comunitats del règim comú, tant en matèria de finançament com de nous privilegis polítics).
En cas d'èxit de l'intent, la frustració per aquest motiu serà encara més gran i es produirà encara abans, perquè la sortida de la UE suposarà una tremenda caiguda de les vendes a la resta d'Espanya, als altres països de la UE i també als països tercers amb els quals la UE té acords de reducció aranzelària. Per si fos poc, la caiguda de renda que es derivarà de l'èxit de l'independència, portarà també a una caiguda rellevant de les vendes a Catalunya.
A la resta d'Espanya, també es produirà una caiguda de l'activitat econòmica encara que de menor intensitat. Malgrat el que molts anticatalans desitjarien, la caiguda serà més acusada en cas d'èxit de l'intent, perquè l'economia catalana es deteriorarà més intensament. En realitat, agradi o no agradi, aquest procés és malauradament un procés del tipus "Tots perden" o millor dit "tots perdem"

Frustració pel deteriorament dels serveis socials.- Com ja sabem per totes les crisis anteriors, els serveis socials poden millorar, encara que no necessàriament ho facin, quan l'economia va bé, però en cas que vagi malament, sempre es deterioren i en cas de recessió, com molt probablement passarà a Catalunya , el deteriorament és encara més gran.



Dificultat gairebé insuperable de trobar una solució política, fruit d'un diàleg constructiu i generós per ambdues parts.

La postura políticament correcta consisteix a apel·lar al diàleg polític com a única forma de trobar una solució acceptable per a la majoria. Els més atrevits afegeixen que en tot diàleg constructiu ambdues parts han d'estar disposades a cedir alguna cosa. L'enorme dificultat està en que cadascuna de les parts té molt clares les seves línies vermelles a les quals no estan disposades a renunciar i aquestes línies vermelles no son acceptables per l'altra part.

Per part dels independentistes la principal línia vermella és la d'obtenir l'independència a través d'una votació en la qual no poguessin participar la resta dels espanyols.

Per part dels unionistes la principal línia vermella és el necessari compliment de la llei, que exigiria una reforma constitucional d'ampli calat que inclogués la renúncia al concepte que la sobirania nacional resideix en el conjunt dels espanyols perquè aquesta votació es pogués dur a terme.

Per si fos poc complex que s'acordi entre els principals partits polítics una reforma d'aquest tipus, al final del procés de reforma constitucional, aquesta hauria d'aprovar-se per referèndum vinculant, entre tots els espanyols.

Tampoc seria fàcil una sortida de tripijoc, en la qual se li donés a Catalunya tot un seguit de privilegis blindats, tant de tipus econòmic com polític, als quals no tindrien dret la resta de comunitats del règim comú, martingala que, en cas que es donés, no suposaria per als independentistes més que una nova etapa de "avui paciència per tenir demà l'independència"

Si finalment s'aplica l'article 155 en els termes aprovats pel Consell de Ministres del 21 d'octubre de 2017, el més probable és que el problema de legalitat quedi raonablement solucionat després de les eleccions autonòmiques previstes en un termini més breu que llarg, però el descontent de la població catalana, i per tant la seva frustració, quedarà ancorada durant dècades.

  


Selecció de "perles falses" dels argumentaris d'aquest procés

Una Catalunya independent no és viable econòmicament.- Fals de tota falsedat. Una Catalunya independent seria sense cap dubte econòmicament viable i si fos membre de la UE seria una economia amb una renda superior a la mitjana de la Unió. No obstant això, una Catalunya fora de la UE, sent econòmicament viable, tindria una renda molt inferior durant unes quantes dècades.

Una Catalunya independent disposaria de més recursos públics.-
Fals de tota falsedat. Aquesta afirmació es basa en la hipòtesi que una Catalunya independent tindria com a mínim el mateix PIB que ara i que en conseqüència, si es mantingués l'actual esforç fiscal, disposaria dels diners que ara acaben en altres comunitats autònomes. Però la caiguda del PIB reduirà els ingressos d'impostos i la realitat s'encarregarà de posar al seu lloc la magnitud real del mal anomenat "dèficit fiscal"

Una Catalunya independent tindria millors serveis socials.-
Fals de tota falsedat. Els serveis socials d'una Catalunya independent, com els de qualsevol país, només podrien millorar si millorés l'economia, però si l'economia es deteriorés, com passaria en cas d'èxit del procés, els serveis socials es deteriorarien.

Una Catalunya independent, en cas de separació unilateral, tindria una situació patrimonial molt més sanejada.- Fals de tota falsedat. Aquesta hipòtesi es basa en el fet que en cas de separació unilateral, Catalunya es quedaria amb tots els actius, però no acceptaria cap dels passius. El problema està en què un país nou, que neixi per segregació forçada d'un país anterior, només pot aspirar a ser reconegut internacionalment si accepta quedar-se tant els actius com els passius que territorialment li corresponguin.

Una Catalunya independent tindria una capacitat molt més gran de pagar pensions més elevades.- Fals de tota falsedat. La capacitat de pagar millors pensions no depèn de tenir un major PIB per persona, sinó de la relació entre ingressos per cotitzacions socials i pagaments de pensions contributives i, la realitat és que Catalunya, com també passa en l'actualitat a Madrid o el País Basc, té una diferència negativa de major quantia entre els ingressos per cotitzacions socials i els pagaments de pensions contributives que el conjunt d'Espanya.

domingo, 22 de octubre de 2017

Cataluña: pena y frustración



Quizás los dos únicos aspectos que comparta la mayor parte de la gente, una vez que se aclare la situación en Cataluña, serán la pena y la frustración. La pena por la cantidad de daños que sufriremos la mayor parte de nosotros, y la frustración porque casi todos quedaremos descontentos por el resultado de la pésima gestión de los políticos.
Intentaré reflexionar sobre algunos aspectos, los que considero más relevantes, incluyendo las opiniones de las dos partes. No me situaré en una posición de equidistancia, porque soy partidario de la democracia y por tanto del cumplimiento de la legislación vigente en los países democráticos, pero sí que intentaré ponerme en el lugar de aquellos independentistas que también son demócratas, que creo que son muchos más que aquellos para los que la democracia es prescindible si se opone a sus intereses, que son los que tratan de imponer una dictadura hipernacionalista.


Penas

Pena por la fractura social.- Pena que será mucho mayor para los habitantes de Cataluña, porque la sufren de forma más intensa, directa e indirectamente y a diario, en su propia persona y en la de sus próximos. Una fractura que llega a la marginación social, en todos los ámbitos, de las personas que si no aceptan esos criterios por convicción, al menos no aparentan aceptarlos. En no pocos círculos muy próximos, como familias y núcleos de amigos, se ha impuesto el tabú de no hablar del asunto, salvo cuando todos los presentes piensan en el mismo sentido, como única manera de evitar las rupturas afectivas que nadie, o casi nadie, desea. En el ámbito educativo, incluida la educación primaria, comienza a establecerse el acoso a causa del no independentismo, con la terrible novedad de que se incorporan como acosadores algunos profesores y de que en no pocos casos las direcciones de los centros prefieren mirar para otro lado o incluso acusar a las víctimas de mentir, sin antes haberlas tan siquiera escuchado. No somos pocos los habitantes de otras zonas de España que también sentimos pena por la fractura social que supone la aplicación de prejuicios desfavorables a la generalidad de los habitantes de Cataluña por parte de los vecinos de otros lugares y viceversa.

Pena por el deterioro de la economía.- Pena que también será más acusada para los catalanes, aunque la mayoría de ellos no se lo esperaran hasta hace muy pocos días, porque la propaganda oficial lo negaba rotundamente y había impuesto el criterio de que no habría consecuencias negativas. Desgraciadamente ya son muchos los residentes catalanes que empiezan a temer por su puesto de trabajo o por su negocio, y mucho me temo que esta situación seguirá empeorando en los próximos meses. Pena menos acusada en los residentes en el resto de España, seguramente porque también piensan que a ellos apenas les afectará negativamente; pero la realidad será implacable y dentro de no mucho tiempo todos sabremos que el deterioro de la economía también se ha extendido al resto de España, aunque no sea tan profundo como en Cataluña. No es cierto que lo que unos pierdan lo ganen otros; en este caso, la realidad será que perderemos todos, unos más y otros menos, en realidad casi todos porque, para variar, habrá una pequeñísima minoría que se beneficiará económicamente de la situación.

Pena por el deterioro de las libertades.- Esta pérdida se producirá en todos los casos, sea cual sea la solución política que al final se aplique, aunque la pérdida de libertades sería mucho mayor en Cataluña si triunfara la independencia, porque el riesgo de que el nuevo régimen no cumpla los mínimos de una democracia medianamente aceptable es muy elevado, dado el criterio de los promotores actuales de que la ley no les afecta a ellos ya que en cada momento pueden decidir incumplir impunemente cualquier ley, si no les gusta en ese instante o en ese caso concreto. Pero no será nada sorprendente que en el resto de España también se aproveche la situación para dar una nueva vuelta de tuerca y reducir una vez más las ya mermadas libertades de los ciudadanos de a pie.


Frustraciones

Frustración por el fracaso político.- Para los independentistas supondrá una enorme frustración el previsible fracaso del "procés" y sea cual sea la solución, o no solución, política que se adopte, será una frustración que durará décadas, probablemente hasta el próximo intento que, previsiblemente, sucederá en la segunda mitad de este siglo. En el caso de que el intento actual triunfara, la frustración desaparecería para ellos durante unas pocas semanas, quizás algunos meses; el tiempo necesario para que tomen conciencia de los gravísimos daños sociales y económicos que se estarán produciendo.

Frustración por el deterioro de la economía.- También en este aspecto la frustración muy probablemente será mayor para los habitantes de Cataluña, incluso en el caso de que el intento fracase. Frustración que para no pocos de los partidarios de la independencia se verá acusada por la falta de beneficios en forma de privilegios, a cambio de la paz social durante unos pocos años (aquellos que están convencidos de que, en caso de fracaso del intento, Cataluña conseguirá un trato de favor respecto al resto de comunidades del régimen común, tanto en materia de financiación como de nuevos privilegios políticos).
En caso de éxito del intento, la frustración por este motivo será aún mayor y se producirá aún antes, porque la salida inmediata de la UE supondrá una tremenda caída de las ventas al resto de España, a los otros países de la UE y también a los países terceros con los que la UE tiene acuerdos de reducción arancelaria. Por si fuera poco, la caída de renta que se derivará del éxito de la independencia, llevará también a una caída relevante de las ventas en Cataluña.
En el resto de España, también se producirá una caída de la actividad económica, aunque de menor intensidad. A pesar de lo que muchos anticatalanes desearían, la caída será más acusada en caso de éxito del intento, porque la economía catalana se deteriorará más intensamente. En realidad, guste o no guste, este proceso es desgraciadamente un proceso del tipo "Todos pierden" o mejor dicho "todos perdemos"


Frustración por el deterioro de los servicios sociales.-  Como ya sabemos por todas las crisis anteriores, los servicios sociales pueden mejorar, aunque no necesariamente lo hagan, cuando la economía va bien, pero en caso de que vaya mal, siempre se deterioran y en caso de recesión, como muy probablemente pasará en Cataluña, el deterioro es aún mayor.



Dificultad casi insuperable de encontrar una solución política, fruto de un diálogo constructivo y generoso por ambas partes.

La postura políticamente correcta consiste en apelar al diálogo político como única forma de encontrar una solución aceptable para la mayoría. Los más atrevidos añaden que en todo diálogo constructivo ambas partes deben estar dispuestas a ceder algo.
La enorme dificultad está en que cada una de las partes tiene muy claras sus líneas rojas, a las que no están dispuestas a renunciar.
Por parte de los independentistas la principal línea roja es la de obtener la independencia a través de una votación que se produzca cuanto antes mejor y en la que no pudieran participar el resto de los españoles.
Por parte de los unionistas la principal línea roja es la exigencia del cumplimiento de la ley, que exigiría una reforma constitucional de amplio calado que incluyera la renuncia al concepto de que la soberanía nacional reside en el conjunto de los españoles para que esa votación se pudiera llevar a cabo.
Por si fuera poco complejo que se acuerde entre los principales partidos políticos una reforma de ese tipo, al final del proceso de reforma constitucional, ésta tendría que aprobarse por referéndum vinculante, entre todos los españoles.
Tampoco sería fácil una salida de pasteleo, en la que se le diera a Cataluña toda una serie de privilegios blindados, tanto de tipo económico como político, a los que no tendrían derecho el resto de comunidades de régimen común, pasteleo que, en caso de que se diera, no supondría para los independentistas más que una nueva etapa de "hoy paciencia para tener mañana la independencia"

Si finalmente se aplica el artículo 155 en los términos aprobados por el Consejo de Ministros del 21 de octubre de 2017, lo más probable es que el problema de legalidad quede razonablemente solucionado tras las elecciones autonómicas previstas en un plazo más breve que largo, pero el descontento de la población catalana, y por tanto su frustración, quedará anclada durante varias décadas. 


Selección de "perlas falsas" de los argumentarios de este proceso

Una Cataluña independiente no es viable económicamente.- Falso de toda falsedad. Una Cataluña independiente sería sin ninguna duda viable y si fuera miembro de la UE sería una economía con una renta superior a la media de la Unión. Sin embargo una Cataluña fuera de la UE, siendo económicamente viable, tendría una renta muy inferior durante unas cuantas décadas.

Una Cataluña independiente dispondría de más recursos públicos.-
Falso de toda falsedad. Esta afirmación se basa en la hipótesis de que una Cataluña independiente tendría al menos el mismo PIB que ahora y que en consecuencia, si se mantuviera el mismo esfuerzo fiscal, también dispondría del dinero que ahora termina en otras comunidades autónomas.
Pero la caída del PIB reducirá los ingresos de impuestos y la realidad se encargará de poner en su lugar la magnitud real del mal llamado "déficit fiscal"

Una Cataluña independiente tendría mejores servicios sociales.-
Falso de toda falsedad. Los servicios sociales de una Cataluña independiente, como los de cualquier país, sólo podrían mejorar si mejorara la economía, pero si la economía se deteriorase, como ocurriría en caso de éxito, los servicios sociales se deteriorarían.

Una Cataluña independiente, en caso de separación unilateral, tendría una situación patrimonial mucho más saneada.-
Falso de toda falsedad. Esta hipótesis se basa en la hipótesis de que en caso de separación unilateral, Cataluña se quedaría con todos los activos, pero no aceptaría ninguno de los pasivos. El problema está en que un país nuevo, que nazca por segregación forzada de un país anterior, sólo puede aspirar a ser reconocido internacionalmente si acepta quedarse tanto los activos como los pasivos que territorialmente le correspondan.

Una Cataluña independiente tendría una capacidad mucho mayor de pagar pensiones más altas.- Falso de toda falsedad. La capacidad de pagar mejores pensiones no depende de tener un mayor PIB por persona, sino de la relación entre ingresos por cotizaciones sociales y pagos de pensiones contributivas y la realidad es que Cataluña, como también pasa en la actualidad en Madrid o el País Vasco, tiene una diferencia negativa de mayor cuantía entre los ingresos por cotizaciones sociales y los pagos de pensiones contributivas que el déficit del conjunto de España.