Carta a un antiguo amor es un relato cortísimo de una serie dedicada a los distintos tipos de amistad, de amor y de desamores.
Carta a un antiguo amor
Esta tarde, mientras
miraba el fuego en mi chimenea, tan atraído por él como cuando era niño,
viniste a mi recuerdo una vez más. Recordé la época en que estuve enamorado de
ti, tan feliz para mí cuando tú también lo estabas.
No fui el único al que
llamó la atención tu belleza, tu gracia y tu sonrisa. Seguro que hubo muchos
otros que te expresaron su amor, sincero o fingido, pero al menos en mí tuviste
a alguien que, por encima de esas cualidades, se enamoró de tu alma tan
especial, esa alma poco corriente y llena de encanto que, sin duda, se ha conservado sin verse
afectada por el paso de los años.
Tras un periodo que hoy me
parece corto, aunque en la realidad no lo fuera tanto, te desencantaste de mí, seguramente
cuando fuiste capaz de darte cuenta de cuán pequeño soy realmente.
Ahora, después de muchos
años sin saber nada de ti, al mirar el fuego en el hogar, recuerdo entre los
leños que chisporrotean, que el
amor se fue volando, ascendiendo primero hacia las cumbres más elevadas que
puedo divisar en el horizonte y continuando después hacia el firmamento, en el
que se confundió entre la ingente multitud de las estrellas.
Te imagino leyendo esta
carta, quizás mientras observas también el fuego en tu chimenea y con el sueño a
punto de vencerte, pensando, con una sonrisa indulgente, en lo pueril que sigue
siendo aquel amor tuyo hoy tan lejano.
Si, ya hace años que tengo completamente cano el poco pelo que me queda, mis ojos no ven con la misma nitidez de entonces, el oído también empieza a fallar y todo mi cuerpo empieza a acusar la vejez, pero en mi mente, a pesar de que la memoria tampoco sea la de entonces, tu recuerdo permanece inalterado, aunque mi sentimiento, una vez que el amor marchó hacia las estrellas, sea de un gran afecto, que ahora es de amistad y que ojalá tú compartas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario