Hoy se han hecho públicos los datos de paro registrado del mes de octubre. Creo que ni los más pesimistas habrían imaginado unos datos tan malos, más de 190.000 personas han engrosado en un mes el colectivo de los parados, lo que supone la extensión del drama económico a otras tantas familias.
La improvisada rueda de prensa de ayer del Presidente del Gobierno era una señal de que los datos serían malos y el comentario de algún político, conocedor ya de la cifra, de que estarían en línea con la última encuesta de población activa, acrecentó los temores de un dato muy malo.
Alguien de su confianza debería decir al Presidente del Gobierno que la situación, siendo muy mala, va a peor a un ritmo endiablado. Y debería añadir que la política de no hacer nada, o de tomar sólo algunas medidas aisladas que, aunque siendo buenas en si mismas, apenas tienen efectos en la economía en su conjunto, nos llevará inexorablemente a una etapa profunda de recesión, primero, y estancamiento, después, que descargará sus peores consecuencias sobre los más débiles.
También sería bueno que alguien de su confianza le recomendara que mandara a casa a la corte de aduladores que le rodea y le impide ver la realidad, y que pusiera en su lugar a un grupo de profesionales sólidos y honrados (seguro que el PSOE cuenta con muchos más de los necesarios) que dirigidos por el Vicepresidente Económico elaboren un plan de actuación que minimice el alcance y la duración de esta parte tan negativa del ciclo económico.
Estaríamos de suerte si la oposición dejara de limitarse a ver como la situación económica se deteriora y, en consecuencia, aumentan sus probabilidades de pasar al poder en la próxima legislatura, e hiciera una propuesta de plan económico integral para luchar contra la crisis.
La improvisada rueda de prensa de ayer del Presidente del Gobierno era una señal de que los datos serían malos y el comentario de algún político, conocedor ya de la cifra, de que estarían en línea con la última encuesta de población activa, acrecentó los temores de un dato muy malo.
Alguien de su confianza debería decir al Presidente del Gobierno que la situación, siendo muy mala, va a peor a un ritmo endiablado. Y debería añadir que la política de no hacer nada, o de tomar sólo algunas medidas aisladas que, aunque siendo buenas en si mismas, apenas tienen efectos en la economía en su conjunto, nos llevará inexorablemente a una etapa profunda de recesión, primero, y estancamiento, después, que descargará sus peores consecuencias sobre los más débiles.
También sería bueno que alguien de su confianza le recomendara que mandara a casa a la corte de aduladores que le rodea y le impide ver la realidad, y que pusiera en su lugar a un grupo de profesionales sólidos y honrados (seguro que el PSOE cuenta con muchos más de los necesarios) que dirigidos por el Vicepresidente Económico elaboren un plan de actuación que minimice el alcance y la duración de esta parte tan negativa del ciclo económico.
Estaríamos de suerte si la oposición dejara de limitarse a ver como la situación económica se deteriora y, en consecuencia, aumentan sus probabilidades de pasar al poder en la próxima legislatura, e hiciera una propuesta de plan económico integral para luchar contra la crisis.
Es hora de que los políticos profesionales dejen a un lado sus mezquinos intereses personales o de partido y se pongan de parte de la mayoría de la población.
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